Diez consideraciones a tener en cuenta para solicitar un microcrédito

Los microcréditos son préstamos rápidos y personales, de pequeñas cantidades, que se conceden a personas físicas con dificultades de acceso a los productos crediticios ofrecidos por la banca tradicional. Por ello, son especialmente indicados para aquellos que no disponen de avales o cuentan con un historial de crédito que les impide superar la fase preliminar de estudio y viabilidad llevada a cabo por las instituciones bancarias antes de otorgar cualquier préstamo.

Por este motivo, los microcréditos son productos especialmente indicados para superar baches financieros puntuales, afrontar pagos imprevistos, o sufragar (o incluso evitar) pequeñas deudas contraídas por no disponer de efectivo en un momento concreto. Son, por todo ello, productos que requieren de un grado especial de compromiso y responsabilidad tanto por parte del prestamista como del solicitante, y en ningún caso se debe recurrir a ellos para solventar situaciones de carencia económica estructural o sufragar deudas generando nuevos endeudamientos que no se puedan asumir en un futuro cercano.

Microcréditos: préstamos rápidos y sin avales

Los micropréstamos, aunque sean una opción perfectamente válida para la mayoría de personas que requieren dinero en efectivo de un modo puntual y urgente, no son aptos para todos los casos. Antes de plantearse esta opción, cualquier solicitante potencial debe tener muy en cuenta las diez consideraciones siguientes:

1. Los microcréditos son préstamos rápidos y personales, de pequeñas cantidades, que pueden aumentar a medida que se afianza la relación entre el cliente y el prestamista.

2. La concesión de microcréditos no está supeditada a contar con avales o con historiales de crédito impolutos. Sin embargo, los datos del solicitante se contrastan con las informaciones con las que cuentan instituciones de crédito como RAI o ASNEF, con el fin de valorar el riesgo en cada concesión.

3. El solicitante debe actuar en nombre propio, ser mayor de edad y residente en España, y debe estar en disposición de poder acreditar estas condiciones.

4. Los microcréditos están especialmente indicados para afrontar pequeñas deudas generadas por pagos imprevistos, y en ningún caso se deben usar para mitigar grandes deudas o subsanar un déficit económico estructural.

5. Abonar facturas puntuales, afrontar reparaciones o reformas de toda índole, contar con efectivo para proyectos personales, familiares o profesionales... todos estos casos entran en los supuestos óptimos para solicitar un micropréstamo, siempre que se cuente con ingresos suficientes para subsanar la deuda contraída en un breve espacio de tiempo.

6. Los micropréstamos se devuelven en días o semanas, por lo cual el solicitante debe contar con la posibilidad de afrontar los pagos en las fechas fijadas en el contrato.

7. Los intereses aplicados a los micropréstamos son habitualmente superiores a los manejados por las entidades bancarias tradicionales. Por este motivo, su devolución en breves espacios temporales es una condición necesaria para evitar la generación de deudas mayores.

8. En el caso de no poder afrontar los pagos en los términos fijados en el contrato, se debe contactar con la suficiente antelación con el Servicio de Atención al Cliente, con el fin de hallar una solución personalizada a cada caso en particular. La comunicación, en cualquier supuesto, es básica.

9. Se debe tener muy en cuenta que, en el momento de solicitar un micropréstamo y en el caso de ser concedido, se está contrayendo una nueva deuda, por lo cual se apela a la responsabilidad del solicitante, que debe asumir con plena conciencia un compromiso al que tendrá que hacer frente con sus propios medios económicos.

10. El importe de los préstamos rápidos se ingresa en la cuenta bancaria del solicitante pocas horas después de haber sido aprobada su petición. Es imprescindible, pues, contar con un número de cuenta válido para poder solicitarlo.